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España, de los países con tipos impositivos más altos de Europa

España se ha colocado, por primera vez, entre los países con tipos impositivos más elevados incluyendo las figuras impositivas más relevantes: Impuesto sobre la Renta, Sociedades e IVA. Sólo Bélgica, Dinamarca, Francia y Suecia tienen unos tipos impositivos más altos, tal y como recoge en un análisis el diario electrónico El Confidencial.

La diferencia es pronunciada en el IRPF, pero también en el Impuesto de Sociedades. En el primer caso, el tipo marginal máximo -sin tener en cuenta los incrementos decididos por las comunidades autónomas- se ha situado ya en el 52%, sólo por detrás de Bélgica (53,7%), Dinamarca (55,4%) y Suecia (56,6%). Y en el mismo nivel que Holanda.

En el caso del Impuesto de Sociedades, la presión fiscal que soportan las empresas representa el 30% de sus beneficios (25% en las pymes), un registro sólo superado por Bélgica (34%), Francia (36,1%), Malta (35%) y Portugal e Italia, en ambos casos ligeramente por encima del 30%.

Tan sólo en el IVA, la presión fiscal es menor al tipo medio general en la UE, pero con una salvedad. España es uno de los países que más ha elevado el tipo impositivo desde el año 2000: del 16% al 18%, y el Gobierno tiene en cartera una próxima subida. Aún así, todavía se sitúa dos puntos por debajo de la eurozona, y tres puntos en relación a la Unión Europea de 27.

No ocurre lo mismo en el caso del Impuesto sobre la Renta, que se sitúa 8,8 puntos por encima de la media de la eurozona (43,2%), y nada menos que 13,9 puntos más que en el conjunto de la Unión Europea.

En el caso del Impuesto de Sociedades, las empresas pagan -al menos formalmente, no en términos efectivos- 3,9 puntos más que en la zona del euro, donde se ha producido una pronunciada reducción en los últimos años. Desde el año 2000 se ha pasado del 34,4% al 26,1%.

Estos tipos impositivos, en todo caso, son nominales, ya que los reales son muy inferiores debido a que los agentes económicos se benefician de toda suerte de deducciones y desgravaciones que reducen el tipo efectivo de forma considerable.

Un impuesto muy progresivo

Para hacer una comparación homogénea, igualmente, hay que tener en cuenta -en el IRPF- a partir de qué nivel de rentas se aplica el tipo marginal máximo, y en el caso de España es uno de los más bajos de la Unión Europea. Se aplica -incluyendo las escalas estatal y autonómica- a partir de 53.407 euros para declaraciones correspondientes a 2011. Esto da idea de la alta progresividad de la escala del gravamen.

Los datos los publicó ayer Eurostat, la agencia estadística de la UE, y reflejan una intensa reducción de los tipos impositivos durante la década pasada. Esta evolución, sin embargo, se ha frenado en seco a raíz de la crisis, y, de hecho, la presión fiscal ha aumentado con fuerza en algunos países, principalmente en España, Grecia e Italia, en particular en el IRPF y el IVA. El Impuesto de Sociedades se ha comportado de una forma más estable.

La existencia de altos tipos impositivos, sin embargo, no garantiza elevados ingresos. Este es el caso de España, que se mantiene a la cola en cuanto a recaudación tributaria, sin tener en cuenta otros ingresos derivados de privatizaciones o de rentas generadas por el patrimonio público. Según Eurostat, los ingresos apenas llegan al 31,9%, muy por debajo del 38,9% de la media en la Unión Europea.

Tan sólo las Haciendas de Bulgaria, Irlanda, Grecia, Letonia, Lituania, Rumania y Eslovaquia recaudan menos que la Agencia Tributaria por impuestos. Esto significa que de los 17 países que forman parte de la eurozona, 14 recaudan más que España pese a los altos tipos impositivos existentes.

A destacar el caso de Dinamarca, cuyo sector público ingresa el equivalente al 47,6% de su PIB, mientras que, en sentido contrario, se encuentra Rumania, con sólo el 27,2%.

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