Entrevistas

Joan Rosell, de la CEOE

El presidente de la CEOE, Joan Rosell, que durante la mañana del miércoles ha mantenido un encuentro con el futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha aprovechado para hablar sobre la reforma del mercado laboral y ha subrayado en declaraciones a la Cope que esta reforma es «absolutamente imprescindible» porque la legislación española se ha quedado «vieja y anticuada».

El dirigente empresarial ha recordado que todos los países europeos están inmersos en modernizar sus relaciones laborales, algunos por la vía del acuerdo y otros, como Portugal o Grecia, están viendo cómo se les imponen reformas desde fuera. «O hacemos los cambios nosotros o vendrá alguien, ya sea desde dentro o desde fuera, que nos lo va a hacer y seguro que será mucho peor», ha advertido Rosell.

Rosell ha vuelto a proponer el traslado de los festivos a los lunes para ganar en productividad y evitar un «macropuente» como el de la próxima semana, puente que ha calificado de «auténtico escándalo».

No al contrato único

Sobre la reforma laboral que quieren los empresarios, Rosell ha insistido en demandar una reducción de las modalidades de contratación, pasando de las actuales 43 a media docena ya que el número actual de contratos es «excesivo».

Asimismo, el dirigente empresarial se ha desmarcado de quienes proponen el contrato único, del que ha dicho que se trata de una «disquisición de ciertos teóricos que probablemente jamás han contratado a nadie».

Al hilo de las previsiones de la OCDE para España, que apuntaban a una tasa de paro del 23% en 2012, Rosell ha considerado difícil que las listas de los servicios públicos de empleo lleguen a registrar cinco millones de parados (la EPA ya casi da esa cifra, pero es otro sistema de medición). «A mi me gustaría que no llegáramos, pero no soy futurólogo», ha apuntado Rosell.

«Falta de ética y moral de algunos sectores de la banca»

El presidente de la CEOE también tiene palabras para la banca, arremetiendo la semana pasada contra la falta de «ética y moral» en algunos sectores de la banca española. En un desayuno organizado por el Fórum Europa y presentado por Rodrigo Rato, el dirigente de la patronal criticó la «codicia» de ciertos directivos de entidades financieras que hacen un «daño terrible» a sus empresas y, a cambio, reciben «cantidades astronómicas».

Sin especificar a quién se refería, Rosell ha denunciado que, siendo pocos, estos casos desprestigian la imagen del sector: «Ha habido directivos codiciosos, avariciosos y desvergonzados». Para luchar contra estos «comportamientos escandalosos», el presidente de la patronal ha reclamado una ley que controle las indemnizaciones de los directivos de entidades financieras con tal de evitar casos como los de los últimos meses.

En cuanto a los cambios que debe impulsar el nuevo Gobierno, Rosell ha recordado que «España está en una situación de peligro», por lo que hay que actuar de manera «inmediata» y aplicar «reformas estructurales». En sus palabras, lo más urgente es solventar la «falta de liquidez agobiante» que sufren empresas y familias. También se ha opuesto a la duplicidad de administraciones y al exceso de organismos públicos no auditados y poco productivos.

Igualmente, el presidente de la patronal ha recordado la necesidad de modernizar el mercado laboral español y ha reconocido que «tienen acuerdos» con los sindicatos, por lo que les ha instado a hacerlos públicos lo más pronto posible con tal de insuflar confianza en la economía española: «Si lo

podemos anunciar esta tarde, mejor». «La competitividad no la ganaremos punto a punto, sino décima a décima», aseguró, para reconocer que sindicatos y patronal, tienen menos tiempo ahora para llegar a un acuerdo que antes.

Sobre la crisis europea, ha recordado una cita del exministro italiano de Economía y Finanzas, Giulio Tremonti: «En Europa, al igual que en el Titanic, o nos hundimos todos o nos salvamos todos», y ha tildado de «error» la recapitalización propuesta por Bruselas y las quitas sobre la deuda española. Además, ha declarado que la Unión Monetaria está «mal construida», aunque ha reconocido que dejarla caer

sería un mal peor al actual. «No dudo de la solvencia de Italia, ni de España ni de Francia», ha afirmado. Y es que, en sus palabras, las agencias de «rating» le dan una confianza «bastante limitada», a tenor de sus últimos comportamientos.

Deja un comentario