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Confinamiento por coronavirus: ¿Cuándo deben salir los niños de casa?

El debate sobre cómo se está gestionando el confinamiento por coronavirus en el caso de los niños en España está abierto desde el primer momento. Mientras, por un lado, las autoridades sanitarias se muestran firmes en cuanto a una posible salida de los más pequeños al exterior, son muchos los expertos que consideran que estas medidas se deberían suavizar por el bien de la salud mental y física de los menores

Al contrario que en otros brotes, los niños no son población de riesgo en esta pandemia. Sí están considerados importantes vectores de transmisión, uno de los motivos que ha provocado que la suspensión de las clases fuese una de las primeras medidas adoptadas en la mayoría de los países del mundo.

Más de 1.570 millones de niños y jóvenes se han visto afectados por el cierre de los centros educativos en 192 países, desde centros de educación infantil a universidades. Esto implica que más del 91 por ciento de los alumnos de todo el mundo están a día de hoy sin clase, según la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Riesgos del confinamiento para los niños

La ONU estima que el 99 por ciento de los niños viven en países o territorios en los se han adoptado restricciones de movimiento para contener el coronavirus. El temor a que los niños se conviertan en las «víctimas ocultas» de la pandemia ha llevado a varias organizaciones a pedir a las autoridades que tomen medidas para garantizar su protección.

La práctica totalidad de los menores de edad viven con alguna forma de restricción de movimiento. Para seis de cada diez (1.400 millones) existen aislamientos totales o parciales en un total de 82 países. Así lo ha alertado el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), que ha advertido de que los retos de la pandemia trascienden el ámbito sanitario a corto plazo.

La directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, ha subrayado que los niños y jóvenes pueden sufrir el Covid-19 directa o indirectamente, lo que amenaza con «dañar perfectamente nuestro futuro común». En este sentido, ha recordado que «esta pandemia no es diferente» a otras en las que son los más vulnerables quienes «sufren de manera desproporcionada».

«Sin una acción urgente, esta crisis de salud corre el riesgo de convertirse en una crisis de los derechos de los niños. Solo trabajando juntos, podemos mantener a millones de niñas y niños saludables, seguros y aprendiendo.», ha enfatizado la máxima responsable de UNICEF.

La directora de promoción de derechos de niños y niñas de Human Rights Watch (HRW), Jo Becker, ha coincidido en este mensaje, subrayando que «los riesgos que genera la crisis del Covid-19 para la infancia son inmensos«. 

La ONU, por su parte, ha denunciado las interrupciones en las campañas de vacunación, con el riesgo que ello conlleva para la extensión de enfermedades prevenibles.

Según un estudio en el que han participado UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS), 117 millones de niños de 37 países podrían no recibir la vacuna del sarampión por la crisis del coronavirus.

Recomendaciones sanitarias

Por su parte, la presidenta de la Asociación Española de Pediatría (AEP), María José Mellado, ve «prudente y deseable» que los niños no salgan de casa mientras las autoridades sanitarias mantengan el confinamiento para frenar la pandemia del Covid-19.

Esta experta defiende que «la población infantil debe cumplir el confinamiento igual que el resto de ciudadanos«.

Así se ha posicionado la AEP, en consenso con otras sociedades científicas como la de Psiquiatría Infantil o la de Medicina del Adolescente.

Mellado considera «difícil» fijar ahora mismo cuáles deben ser las condiciones de la vuelta a la vida normal de los niños, una vez finalice el periodo de confinamiento en sus hogares.

«Aunque la población infantil se contagia igual que los adultos, los niños pueden ser una transmisión silente. Por eso, tenemos que proteger tanto a niños que pueden infectarse por no saber que sus amigos están infectados, como a adultos que contacten con los niños sin medidas de precaución«, ha añadido.

Sobre cómo afecta esta situación a los niños, la pediatra defiende que «tienen una naturaleza extraordinariamente resistente», y que «son capaces de sortear todos estos problemas y trabas». 

Mellado aconseja organizar algún tipo de actividad física en casa para que mantengan su actividad de la forma más cercana a la habitual. Lo mismo, con su masa muscular: «En masa muscular no va a repercutir prácticamente, son seis u ocho semanas, pero si el niño se mueve un poco y come racionalmente esto no va a repercutir».

En cuanto a la dieta que deben seguir, opta por que sea «menos calórica, con menos dulces, más fruta y verdura, menos fritos y más lácteos».

«Los niños toleran perfectamente estos cambios. Se pueden introducir mediante juegos en los que ellos colaboren», concluye.

Respuesta política

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha indicado esta misma semana que «hay que mantener todavía la medida» de confinamiento para los niños por «prudencia». Se trata de un «vector de transmisión de la enfermedad«.

Esto es así en base a los datos epidemiológicos de los que disponen sobre la pandemia del coronavirus, frente a las peticiones que les están llegando para que los niños puedan salir a la calle.

«Somos conscientes del esfuerzo que significa para el conjunto de la sociedad y, en particular, para los niños y familiares, mantener, ya iniciando la quinta semana, unas medidas que evitan que ellos puedan salir», asegura.

«Vamos a actuar con la máxima cautela y prudencia en este asunto. Por eso, cuando creamos que se dan las condiciones de seguridad, en base a los datos epidemiológicos y a las informaciones que vamos recibiendo y analizando cada día para que se pueda tomar esta decisión, la daremos a conocer», concretó el ministro.

En la misma línea, el Ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, ha insistido también en que el Gobierno está buscando el momento para dar «una respuesta» que permita flexibilizar el confinamiento de los niños. Eso sí, «sin poner en riesgo la salud de los más pequeños ni de terceros«.

En este sentido, no ha descartado que pueda adoptarse alguna medida dentro de dos semanas, una vez concluya la actual prórroga del estado de alarma.

«Hay que intentar que todo el sacrificio no se desperdicie por una medida apresurada«, explicó Ábalos.

El Gobierno está preocupado tanto por el confinamiento de los menores, como por la situación que atraviesan otros colectivos como «mayores que viven solos, personas que no tienen condiciones habitacionales o las que no tienen trabajo».

Sobre los niños, el titular de Transportes reiteró que al Ejecutivo le preocupa el hecho de que no puedan salir de casa durante tanto tiempo.

«Lo que nos va marcando son los registros sanitarios. Tenemos que hacerlo de un modo que no sea automático, sino con prudencia para no errar y que todo el sacrificio se desperdicie por una medida apresurada o imprudente».