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COVID-19, porteros y conserjes de fincas velan por sus vecinos durante el confinamiento

El estado de alarma decretado por el Gobierno para frenar el avance del COVID-19 en España ha paralizado casi por completo la actividad del país. No obstante, el pasado sábado Pedro Sánchez anunció que los sectores considerados “esenciales” seguirían prestando sus servicios a la sociedad. Entre estos, se ha considerado que los porteros y conserjes de fincas deben seguir trabajando.

El propio Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas cree que el trabajo de los administradores de fincas colegiados es «esencial» para preservar el correcto funcionamiento de la vida en comunidad.

En un comunicado, el Colegio General de Colegios de Administradores de Fincas detalla que el Real Decreto Ley aprobado por el Gobierno establece que no se verán afectados los trabajadores que presten servicios de limpieza, mantenimiento, reparación de averías urgente y vigilancia, «actividades que desarrollan los porteros y conserjes de los edificios«.

Vigilancia y mantenimiento

Así, recuerda que, por el estado de alarma, la mayor parte de la población debe permanecer en sus viviendas, lo que «determina la necesidad, más que nunca, de que los edificios estén perfectamente administrados para que todos los servicios necesarios para la vida de las personas en sus hogares estén permanentemente en perfecto estado de funcionamiento«.

«Los servicios que prestan las comunidades de propietarios a los hogares de los españoles son esenciales para garantizar las mejores condiciones de vida y su funcionamiento no puede verse alterado», ha añadido.

También ha señalado que se hace más necesaria que nunca la solidaridad con los más vulnerables para procurarles todo lo que necesitan y no pueden obtener por sí mismos. 

El presidente del Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas, Salvador Díez Lloris, ha resaltado que la administración de fincas es una actividad esencial para garantizar que la población que debe permanecer en sus hogares mientras dure el estado de alarma tenga la garantía de vivir en las mejores condiciones posibles y recibiendo todos los servicios de su comunidad de propietarios o de su urbanización.