De acuerdo con el informe, el 96,4% de los autónomos sufre las consecuencias de la crisis y un 86,4% ha visto cómo su actividad descendía en 2009. De estos últimos, el 65% confiesa que su negocio ha caído por encima del 20% y más de un tercio, que el deterioro ha rebasado el 31%, según recoge Europa Press.