El nuevo sistema de tarifas domésticas, puesto en marcha el pasado año por el departamento que dirige José Manuel Soria, liga de forma directa el precio de la factura de la luz al comportamiento del mercado mayorista, que actúa como una especie de ‘Bolsa eléctrica’ en la que el precio del kilovatio por hora fluctúa a diferentes precios durante una jornada.
De esta forma, el recibo de la luz se calcula en función del precio medio que haya registrado el mercado durante un periodo de facturación concreto. El coste del mercado eléctrico en la primera quincena de este año fue de 55,66 euros/megavatio hora (mwh), esto es, un 17,2% superior al registrado el pasado mes de diciembre.
La parte de la energía supone un tercio del recibo, por lo que al incluir los impuestos resultaría un incremento en el coste final superior al 5%, según coinciden distintos cálculos realizados por fuentes del sector. El encarecimiento del mercado eléctrico en las primeras semanas del año responde a la coincidencia de dos factores. Primero, un incremento de la demanda de luz y una reducción de la oferta de las instalaciones renovables que venden electricidad a un coste más bajo.
Estas energías son la eólica y la hidráulica, cuya participación en el mercado se ha visto seriamente afectada como consecuencia del anticiclón que asoló España en las primeras dos semanas de enero. La caída de ambas tecnologías ha hecho que tengan más protagonismo las centrales térmicas de carbón y gas, cuyo coste es mayor.