Economía

Impacto del coronavirus en el Euríbor y las hipotecas variables

La crisis por el COVID-19 ha golpeado los cimientos de la economía mundial. El coronavirus ha penetrado en los mercados y ha desestabilizado también a la población con un comprensible temor a su impacto. En lo que respecta a las hipotecas, hay ciudadanos afectados por un ERTE que han tenido que acogerse a la moratoria aprobada por el Gobierno. Luego están los usuarios que van a seguir pagando sus cuotas y que tienen contratada una hipoteca a tipo variable vinculada al Euríbor. La incertidumbre que ahora rodea a este índice hace que estos deudores hipotecarios no sepan a qué atenerse, tal y como explican desde pisos.com en las siguientes líneas.  

El indicador de referencia de estos préstamos subió ligeramente en marzo y se situó en el -0,266%, frente al -0,288% de febrero. A pesar de este poco significativo repunte, el índice encadenaba ya cuatro años y un mes en negativo. Esto suponía que, por ejemplo, las hipotecas medias de 120.000 euros a 20 años con un diferencial de euríbor +1% a las que les tocara revisión, experimentarían un abaratamiento de 71,76 euros en su cuota anual respecto al mismo mes del año anterior. O lo que es lo mismo, de 5,98 euros mensuales. Sin embargo, en abril el escenario ha dado un vuelco. Todo apunta que la media mensual del Euríbor en abril cerrará entre el al -0,100% y el –0,105%. Teniendo en cuenta que en abril de 2019 la media fue del –0,112%, las cuotas hipotecarias subirían por primera vez en mucho tiempo. 

El Euríbor es el indicador más utilizado en España para las hipotecas y estos movimientos llenan de incertidumbre a los especialistas y agentes de la banca, y lo cierto es que esta tendencia al alza podría reforzarse en mayo y en los siguientes meses. Los expertos intuían que seguiría por debajo de cero este año, pero con lo que no contaban era con el coronavirus o COVID-19, y los efectos que está teniendo sobre la economía mundial. 

El Euríbor remonta, pero seguirá negativo 

El motivo de este cambio en la evolución del índice más famoso entre los hipotecados son las medidas de estímulo del Banco Central Europeo (BCE) para que las entidades financieras sean capaces de hacer frente a la crisis sanitaria. Aunque el precio oficial del dinero sigue anclado en el 0%, el instituto emisor europeo puso en marcha una inyección de liquidez a un tipo de interés de entre el –0,50% y el 0,75%. Con este paso hacia adelante, la banca comercial ya no necesita prestarse dinero, pues tiene suficiente remanente para responder sin problema a las necesidades de financiación de empresas y familias. Como hay mucho dinero disponible, los bancos no estarían dispuestos a pagar mucho para prestárselo entre ellos.  Al ser el Euríbor un reflejo del tipo de interés que se aplican las entidades en este caso, el exceso de liquidez ejercería una presión a la baja sobre este índice. 

Así, en lo que respecta a su evolución, algunos expertos vaticinaron una remontada a lo largo de 2020, pero en ningún caso tan abrupta como para sacar al índice del terreno negativo. Los bajos tipos de interés se mantendrán bajos porque la eurozona necesita tiempo para recomponerse del gran bache que está suponiendo la pandemia. Además, el terreno es muy incierto. Si bien en estos momentos algunos gobiernos están inmersos en la desescalada, ningún país está a salvo de que el virus rebrote y vuelva a paralizarlo, golpeando con más fuerza pilares económicos como el turismo o la construcción.

Hay que recordar que el importe de las cuotas mensuales sube o baja en función de las variaciones del índice de referencia. Lo habitual es que se aplique el dato del Euríbor del mes en el que se firma la hipoteca, y que cada seis o doce meses se actualice el tipo de interés en función de su último valor. De este modo, se paga la misma cuota mensual durante seis o doce meses. Pasado ese tiempo se vuelve a recalcular, pudiendo subir o bajar.

¿Apostará entonces la banca por las hipotecas fijas? 

Ante este escenario, en el intento de asegurarse unos márgenes seguros de rentabilidad, los bancos siguen apostando por las hipotecas fijas, unos créditos en cuyo coste el Euríbor no influye. Lo cierto es que las hipotecas fijas tienen unas ofertas muy buenas que están atrayendo a muchos clientes. Entre estos productos, ya se pueden encontrar unos tipos de interés del 1,35%, algo impensable hasta hace algunos años. Si en 2005 apenas representaba el 4% de la cartera de hipotecas de los bancos, a finales de 2019 pasaron a suponer el 16%. Según el Instituto Nacional de Estadística, en el mes de enero, el 58,7% de las hipotecas fueron a tipo variable y el 41,3% a tipo fijo. 

La demanda no falta. Los clientes preguntan cada vez más por las hipotecas fijas, sobre todo, los que tienen un perfil más conservador y están convencidos de que el Euríbor va a subir otra vez. La situación actual podría resultar muy interesante también para aquellos usuarios que estén pensando en subrogar su préstamo hipotecario, sobre todo, si se quiere pagar siempre lo mismo mes a mes.