El PP, contra la tasa Tobin contra la pobreza

El PP se ha quedado solo este miércoles en su rechazo a la introducción en el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2014 de una nueva tasa que grave las transacciones financieras, la llamada “tasa Tobin”, cuya recaudación se destine a combatir la pobreza tanto en España como en países en desarrollo.

Como ya habían anunciado, todos los grupos de la oposición han respaldado una enmienda del PSOE en la que se reclamaba al Gobierno aprobar, para su entrada en vigor a partir del año próximo, un gravamen sobre las operaciones financieras recogidas en la propuesta de directiva europea, actualmente en tramitación y que España aplicará una vez entre en vigor.

Además, proponían contemplar explícitamente que los 5.000 millones de euros que aproximadamente podrían recaudarse con esta tasa se destinaran a financiar “prioritaria y adicionalmente” a lo ya previsto políticas sociales específicas dirigidas a las personas más vulnerables en España así como para el incremento de los fondos de cooperación internacional contra el hambre, la pobreza y la desigualdad en los países en desarrollo.

Con esta iniciativa, las formaciones parlamentarias de la oposición daban respuesta a una iniciativa planteada por la “Alianza Robin Hood”, creada en 2010 y de la que forman parte organizaciones como Oxfam Intermón, Save the Children, Salud por Derecho, Inspiraction, Greenpeace, Amigos de la Tierra, Ayuda en Acción, Alianza Española contra la Pobreza, Coordinadora Española de ONGD, Federación de Planificación Familiar Estatal y Plan España.

La vivienda, uno de los problemas que más atiende Cáritas

Cáritas Madrid atendió en 2011 a 118.000 personas (4.000 más que en 2010) con 24 millones de presupuesto, y ha descubierto un agravamiento de la pobreza en el ámbito de la vivienda, el de las personas que se han encontrado con problemas de vivienda, que se suma al de las situaciones de precariedad ya conocidos hasta ahora.

Así lo indica en su memoria de 2011 presentada el pasado martes, en la que se recuerda que en el ejercicio anterior, desde sus Servicios de Orientación e Información sobre Vivienda, ha acogido y estudiado unos 600 casos, y han apoyado y desarrollado procesos preventivos desde sus centros residenciales, con 150 viviendas de integración para familias sin recursos.

Además, 1.190 alumnos se beneficiaron de la formación en sectores con mayor demanda en el mercado laboral, más de 2.200 personas encontraron empleo, y se concedieron 1.887 ayudas económicas a parados en situación de grave precariedad.

Dos millones más de euros

A pesar del impacto de la crisis, los recursos empleados por Cáritas Madrid se incrementaron, y si en 2010 contó con unos 22,2 millones de euros, en 2011 la cifra alcanzó los 24 millones. De esta cifra, un millón de euros fue destinado al Fondo Diocesano de Emergencia, creado con motivo de la crisis, para completar las ayudas existentes.

De los recursos empleados, el 77% procede de la comunidad cristiana y aportaciones voluntarias de personas que han querido colaborar con la entidad, el 3% proviene del IRPF, el 12% de subvenciones de la Administración Pública.

Por último, la institución recuerda que el próximo jueves se celebrará el Día de la Caridad, en el que miles de voluntarios saldrán a la calle para realizar la cuestación.

La Defensora del Pueblo pide “medidas excepcionales” para los hipotecados

“Del mismo modo que se han otorgado ayudas públicas excepcionales al sector financiero”, la oficina del Defensor del Pueblo que dirige Mª Luisa Cava de Llano, reclama medidas excepcionales para los ciudadanos que no pueden afrontar el pago de sus hipotecas. La institución acaba de publicar el estudio “Crisis económica y deudores hipotecarios: actuaciones y propuestas del Defensor del Pueblo” que aborda los conflictos que reflejan las quejas presentadas ante la Institución, expone las actuaciones realizadas en estas materias y presenta 20 recomendaciones para que los poderes públicos las tomen en consideración a la hora de buscar soluciones a un problema cuya última consecuencia es la pobreza y la exclusión social.

Según datos del Banco de España, el endeudamiento de las familias en relación con la renta disponible ha sido creciente hasta la crisis de 2008. El 90% del endeudamiento familiar procede de la financiación de inversiones en activos inmobiliarios, es decir, de las hipotecas. Tal y como explica el informe, “el crédito hipotecario es la principal fuente de ganancias de la banca española, que diseña y comercializa los productos a través de campañas publicitarias y predispone el contenido de las escrituras hipotecarias”. Es por ello, señala la Defensora del Pueblo “que la banca debería siempre evaluar la capacidad de endeudamiento del cliente y abstenerse de ofrecer préstamos por encima de la capacidad de reembolso. Sin embargo, desde hace más de una década las entidades de crédito han otorgado de forma imprudente el crédito hipotecario y han puesto en marcha prácticas que, a juicio de la Institución, han facilitado el sobreendeudamiento de las familias”.

Nos encontramos ante una situación excepcional que merece respuestas excepcionales, aunque sea con carácter temporal, hasta que remonte la coyuntura económica. Una de las principales conclusiones de este informe es la necesidad de reforzar la protección al hipotecado para evitar que se vuelvan a repetir situaciones como la actual y para que se atenúen los efectos más nocivos que se están dando en la actualidad.  El informe recomienda un acuerdo político asumido por el sector bancario, como la Asociación Española de Bancos (AEB) y la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) que incluya en los casos necesarios, entre otras medidas, una moratoria en el pago de las hipotecas y la flexibilización de las cuotas, así como la posibilidad de establecer un sistema de pago con carencia de amortización del capital que haga la cuota asumible. Se trataría de una reestructuración de la deuda que generaría más negocio para la banca, pues podría cobrar más y durante más tiempo.

Asimismo, el informe señala otro grupo de posibles soluciones que podrían acompañar a la moratoria, que pasarían por la supresión de tasas, costas, moderación de cláusulas penales, o la paralización del devengo de intereses durante el proceso, que coadyuven a superar las dificultades para atender los créditos pendientes de pago. Del mismo modo, se podría permitir el pago del capital antes que los intereses, lo que conllevaría la reducción de la deuda que genera obligaciones accesorias.

Dación en pago
Por otra parte, el informe aborda también el problema que existe hoy para aceptar la dación en pago en las hipotecas y quedar liberado de la deuda, que radica en que los bienes dados en garantía de los préstamos hipotecarios no cuentan con el valor suficiente para cubrir el importe de la deuda garantizada, debido a la caída del mercado y la pérdida de valor de los inmuebles. En esta línea, la oficina del Defensor del Pueblo considera que “tanto la vivienda habitual como el local de negocio deberían recibir una protección extraordinaria en una ejecución hipotecaria, llegando incluso los casos más extremos a la dación en pago, o buscando soluciones que permitan la continuidad en la vivienda o en el local a través de otras figuras jurídicas que existen en nuestro ordenamiento como el arrendamiento forzoso”. Y es que su pérdida multiplica el riesgo de pobreza debido al desempleo y a la escasa probabilidad de recuperar la capacidad productiva, así como la de convertirse en una rémora para el resto de la sociedad, convirtiendo individuos capaces de generar riqueza en otros necesitados de prestaciones sociales solidarias.

Las personas atendidas por Cáritas rozan el millón

Los efectos sociales de la crisis en la red confederal de Acogida y Atención primaria de Cáritas se siguen sintiendo con intensidad, a la luz de los datos recogidos en el VI Informe del Observatorio de la Realidad que se ha hecho público la semana pasada en Madrid y en el que se constata que el número de respuestas ofrecidas en todo el país se ha disparado en los cuatro últimos años, al pasar de 400.000 personas atendidas en 2007 a 950.000 en 2010.

La gran mayoría de los casos atendidos son familias (74%), mientras que las personas solas representan la cuarta parte (24%).

Prueba de que la crisis sigue causando un grave impacto en los ciudadanos más vulnerables es el hecho de que del cerca del millón de personas atendidas por Cáritas en sus centros de Acogida, unas 300.000 acudieron por primera vez a Cáritas. Se trata, como ha explicado el secretario general de Cáritas Española, Sebastián Mora, en la presentación del Informe, de “personas que han pasado de la vulnerabilidad a la pobreza o de la integración a la vulnerabilidad, afectadas principalmente por el paro creciente”.

De igual manera que se han multiplicado el número de personas atendidas, entre 2007 y 2010, Cáritas ha duplicado las inversiones anuales destinadas a ayudas económicas a las personas y familias que se entregan a través de los servicios de Acogida, hasta alcanzar la suma de 30 millones de euros.

Asimismo, se sigue constatando el peso, sobre el total de los fondos invertidos en este capítulo, de las cuantías destinadas a afrontar el pago de ayudas económicas destinadas a la alimentación y vivienda, junto a gastos médicos y suministros domésticos de diverso tipo.

Perfil de los demandantes de ayuda

El VI Informe del Observatorio de la Realidad Social de Cáritas confirma que el perfil mayoritario de quienes que acuden en demanda de ayuda urgente es el de personas que han perdido su empleo como consecuencia la crisis, y que si en los primeros momentos de esta comenzaron siendo desempleados “recientes”, han pasado ahora a ser parados de “larga duración”.

En este sentido, cabe afirmar, como subrayó en la presentación Francisco Lorenzo, coordinador del Equipo de estudios de Cáritas, que “en 2010, además de asistir a la consolidación de las nuevas pobrezas que emergieron en los años 2008 y 2009, comienza a constatarse la “cronificación” de situaciones sociales de precariedad debido al largo período de permanencia en situación de desempleo”.

En la actualidad, los datos del Informe indican que la pérdida de empleo está afectando cada vez más a personas más formadas, con estudios y amplia experiencia laboral.

En el perfil de las personas atendidas por Cáritas destacan también el porcentaje de familias jóvenes, encabezadas por cónyuges de entre 20 y 40 años de edad, con uno o dos hijos pequeños, así como jóvenes desempleados en busca del primer empleo, los parados de más de 45 años y las mujeres solas con cargas familiares, generalmente no compartidas, y con problemas de conciliación entre vida familiar y laboral.

Estrategias de subsistencia

Otro aspecto destacable de este Informe es la confirmación de cómo las personas y familias están desarrollando diversas estrategias de subsistencia para afrontar los efectos de la crisis, como son, por este orden, el apoyo desde la familia, el trabajo en actividades de economía sumergida y la búsqueda de apoyo y ayuda en las organizaciones sociales.

Como ha indicado Sebastián Mora, “la crisis nos está cambiado profundamente la vida y está afectando a las estrategias de supervivencia, la manera de relacionarnos y vincularnos, la preeminencia de la familia como factor esencial en el afrontamiento de la pobreza o el papel de las relaciones vecinales”. “Esto demuestra una vez más que la crisis no es sólo económica sino una crisis antropológica que nos pone encima de la mesa la necesidad, como dice nuestra campaña institucional, de que las “cosas importantes se hacen con el corazón”, añadió.

Derivación desde los servicios sociales públicos

Otro dato aportado por el VI Informe, que ya se recogía en informe precedentes, es el fenómeno de derivación de personas hacia los centros de Cáritas desde los servicios sociales públicos. En concreto, el 67% de las personas que acuden a Cáritas vienen derivadas desde los servicios sociales públicos.

A este respecto, se señala que mientras el tiempo para concertar una primera cita o entrevista inicial en los servicios sociales públicos es, como media, de casi un mes (25,9 días), en los servicios de Acogida de Cáritas la espera para concertar una primera cita o entrevista inicial es, por término medio, de 4 días.

tro tanto sucede con las respuestas, ya que si el plazo de tramitación y gestión de las respuestas efectivas es de algo más de dos meses en los servicios sociales públicos (65,3 días), en Cáritas el tiempo medio entre la primera cita y la respuesta efectiva es de 7,3 días.

Con relación a esta labor de suplencia, el Informe recoge que el 87% de las Cáritas Diocesanas manifiesta que con su acción están supliendo a las Administraciones públicas a la hora de responder a muchas de las necesidades básicas de las personas excluidas.

Ante esta realidad, Sebastián Mora reiteró que “la acción de Cáritas no es, ni debe ser sustitutiva de las responsabilidades públicas”. “Cáritas –dijo- tienen una vocación y misión de trabajar desde los principios de solidaridad y subsidiariedad en un horizonte de complementariedad y cooperación con las Administraciones públicas, pero nunca de sustituir su labor. El papel de Cáritas no es sustituir a las Administraciones, sino trabajar conjuntamente con ellas y otras organizaciones sociales en la lucha contra la pobreza”.

Impacto de la crisis en la cohesión social

Durante la rueda de prensa se presentó también un breve resumen del informe FOESSA recientemente editado por Cáritas bajo el título “El primer impacto de la crisis en la cohesión social de España”, realizado por los profesores Miguel Laparra y Begoña Pérez Erasus, que complementa muchas de las constataciones del VI informe del Observatorio.

Este estudio se confirma, entre otros datos, cómo en sólo un año –de 2008 a 2009— en España se registró un crecimiento de la pobreza en más de 1,3 puntos, el porcentaje de hogares que no reciben ningún tipo de ingresos ha pasado en 2010 a una tasa del 2,7 por ciento (lo que supone una cifra de más de medio millón de hogares) y los índices de precariedad y exclusión social se disparan entre 2007 y 2009, con lo que la pobreza relativa en España alcanza ya a un 20,8 por ciento de la población (casi 10 millones de personas).

Los informes de Cáritas: veraces y apegados a la realidad

En la rueda de prensa, el Secretario general de Cáritas ha recordado que “lo esencial de nuestra realidad no son los números y las cifras, sino la vida de personas y familias que hay tras ellos”, Por ello, explicó, “nuestros informes son pálpito de la realidad porque hay vidas, dramas y gozos, tras ellos; por eso siempre son veraces, cercanos, claros y evidencian la realidad, y son además, informes responsables porque responden a la realidad y responden a las necesidades de los más pobres a los que damos acogida con el trabajo de 60.000 voluntarios y de 6.000 profesionales, que desde la ciencia y la conciencia, aportan lo mejor de sí”.

Sebastián Mora quiso dejar claro que “este informe no es una crítica a las diferentes Administraciones públicas, sino, sobre todo, una llamada profunda y serena a la responsabilidad de todas las instituciones, públicas y privadas; a todos los agentes sociales, culturales y  económicos; a todas las organizaciones sociales o políticas, y a todas las personas para que nos comprometamos radicalmente en la lucha contra la pobreza”. “Todos y todas somos responsables y debemos aportar nuestro granito de arena, porque –afirmó- la situación que están sufriendo las personas y familias más empobrecidas nos reclaman mayor compromiso social”.

El secretario general de Cáritas concluyó su intervención con un  “llamamiento a la participación y colaboración. La sociedad nos reclama mayor presencia y necesitamos colaboradores para la tarea, cada persona según sus posibilidades”.

Antoni Bruel Carreras

El Coordinador General de Cruz Roja Española, Antoni Bruel Carreras, ha presentado el boletín sobre la Vulnerabilidad Social ‘Temiendo por el futuro: La crisis en la vida de las personas más vulnerables’. Según Bruel, del estudio se extraen varias conclusiones que preocupan a la institución humanitaria: “El impacto de la crisis ha ocasionado un nuevo sector de personas en riesgo de exclusión que se evidencia con la incorporación de personas que antes llevaban una vida normalizada a los programas de Intervención Social y Empleo de Cruz Roja a causa del desempleo masivo y la incidencia en las carencias de rentas, vivienda y alimentación”. En este sentido, Cruz Roja atendió durante 2009 a más de un 1.400.000  personas, frente a las 864.135 asistidas el año anterior, además del incremento de usuarios en programas específicos como ‘Lucha contra la Pobreza’ o ‘Reparto de Alimentos’.

Sin embargo, el Boletín sobre la Vulnerabilidad Social destaca especialmente el impacto de la crisis en las personas y colectivos que ya participaban en los programas de Cruz Roja Española: “Su situación ha empeorado, creciendo el porcentaje de quienes se hayan en niveles de vulnerabilidad alta y extrema“, recalca el Coordinador General.

Así, cerca del 60% de las personas a las que atiende Cruz Roja vive por debajo del umbral de la pobreza, un 15% no tiene ingresos de ningún tipo y el 35% vive en la pobreza severa (menos de 500 euros al mes). Más del 40% de quienes viven por debajo del umbral de pobreza tiene hijos (2,24 de media) lo que nos da indicios de una preocupante pobreza infantil.

Por otra parte, el nivel de desempleo de los colectivos con los que trabaja Cruz Roja dobla al de la población española: 46% frente al 19.5% de media nacional de paro. En apenas 10 meses, el desempleo de los usuarios de Cruz Roja ha pasado del 31% al 46%. En este mismo ámbito, se consolida el desempleo de larga duración: el 50% de los casos dura más de un año y medio (frente al 4,3 de tasa a nivel nacional) y el 25% más de tres años. El Boletín destaca también que las causas del desempleo en esta población no se relacionan solamente con la actividad económica, sino con otros factores como la enfermedad, las dificultades para la conciliación, factores personales, etc…, con lo que los riesgos de exclusión se multiplican.